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Por [N1] Fred el | Añadir comentario

30 consejos para tener éxito como desarrollador autónomo (I)

Ser desarrollador autónomo puede ser una forma de ganarse bien la vida y para muchos es un trabajo de ensueño. Sin embargo en muchas ocasiones los sueños se convierten en pesadillas, así que lo mejor es estar preparados.

Este artículo está pensado para aquellos que quieren iniciarse como desarrolladores autónomos o aquellos que tienen una pequeña empresa de programación con 2 ó 3 desarrolladores, y se dediquen especialmente al desarrollo de aplicaciones empresariales y software de gestión.

El panorama laboral al que se enfrentan los desarrolladores de software hoy en día es todo un reto. Por un lado, las principales ventajas de trabajar como programador por cuenta ajena han ido menguado después de la crisis económica de 2007: la seguridad en el empleo, posibilidades de crecimiento y promoción profesional, el sueldo, los extras… Todo ha cambiado mucho desde entonces. Y por otro lado, sigue creciendo la demanda de programadores cualificados. Esto nos conduce a que cada vez más desarrolladores opten por establecerse como trabajadores autónomos.

No obstante, antes de lanzarse a la piscina y abandonar el cubículo, te recomendamos que leas con detenimiento estos 30 consejos para tener éxito como desarrollador autónomo independiente, extraídos de las experiencias de muchos de mis compañeros y colegas autónomos de la programación, y recomendaciones que he extraído de varios artículos y foros de programadores.

En este artículo señalamos los retos de ponerse a trabajar como desarrollador por cuenta propia, desde el punto de vista de una persona que hace la transición de trabajar por cuenta ajena a tener su propio negocio. Repasaremos aspectos que van desde los contratos, el marketing, destrezas empresariales, organización, clientes y demás temas importantes para desarrolladores que quieran convertirse en autónomos y tener la posibilidad de algún día triunfar.

Ser tu propio jefe puede ser un sueño, fijar tus propios horarios y trabajar solo en aquellos proyectos que realmente te gustan, además de tener la posibilidad de hacerse con una buena cuenta de ahorros. Sin embargo, debes estar preparado para afrontar la cruda realidad. Nadie te garantiza que vas a triunfar. Esa es la primera premisa de la que siempre debemos partir. Descubre cómo leyendo a continuación los consejos de otras personas que han pasado por lo mismo y han tenido éxito como desarrolladores independientes.

#1 Saber por qué te haces autónomo

Antes de comunicarle a tu empresa que te vas, que dimites, tienes que tener muy claro en tu mente por qué te quieres hacer autónomo como programador. ¿Quieres trabajar desde casa? ¿Quieres viajar más? ¿Quieres más dinero? ¿Trabajar menos horas? ¿Cuales son los motivos principales que te llevan a tomar esta decisión? Apúntalas en un papel o en un documento porque lo más probable es que tus objetivos no se cumplan en el corto plazo. Cuando las cosas se pongan difíciles, esa lista te recordará por qué estás haciendo lo que haces, y eso puede marcar la diferencia entre rendirse o tener éxito.

Sobre todo, tienes que poder entender y aceptar que “hacerse autónomo” implica “crear una empresa”, y gestionar una empresa no tiene nada que ver con tener un empleo. Y no te creas los mitos sobre los emprendedores.

#2 Ten todo planificado antes de dejar tu empleo

No puedes tener todos los flecos cerrados, es imposible. Pero sí se necesita planificación. Emprender tu propia empresa te puede dar más poder a la hora de decidir qué tipo de trabajo quieres hacer. Y en el mundo del software hay un sinfín de posibilidades y opciones: no tienes que hacer lo justo lo mismo que haces en tu empresa. La consultoría, el desarrollo, la distribución de productos de terceros, formación y otros servicios son todos caminos viables hacia la independencia laboral. Haz una lista lo más detallada posible de todo lo que podrías hacer, todo lo que te gustaría hacer, y todo lo que te pueda interesar aprender a hacer. Teniendo esa lista te ayudará a estar preparado para reconocer las oportunidades cuando surjan.

Igualmente, haz una lista de todas las formas que tienes para encontrar y atraer clientes. Cuando des el salto, tienes que estar preferiblemente en una posición en la que tengas que decir que no a algunos proyectos por falta de tiempo.

#3 Cerrar tu primer proyecto en firme es clave

El primer contrato puede ser el más difícil, o el más fácil. No es tan infrecuente el hecho de dimitir como empleado y luego ofrecerle servicios al ex-empleador, haciendo lo mismo que hacías antes, pero con un acuerdo económico distinto -pero esto no se da siempre.

Otra posibilidad es dirigirse a una empresa de recursos humanos y que te llamen para puestos que te gusten. Una vez establecido el contacto puedes ofrecer tus servicios como autónomo-proveedor en vez de como empleado. Muchas empresas están más que dispuestas a llegar a este tipo de acuerdos por un sinfín de razones.

#4 Diversifica tus habilidades empresariales

Tus responsabilidades lo incluirán todo, no solo programar. La independencia implica hacerlo todo solo. Tendrás que hacer todo el trabajo que tu equipo y tu organización ahora hacen por ti. Esto es aplicable tanto a destrezas técnicas como a habilidades de gestión -o aprendes a hacer todo por tu cuenta o contratas a alguien para que lo haga por ti.

Si contratas a alguien tendrás que tener capacidad de organización si es una asesoría, o capacidad para gestionar personas si es un empleado, incluso saber liderarlas. Las dotes de comunicación pueden ser más determinantes en tu cuenta de resultados que el talento programando.

#5 Ofrece calidad y eficiencia

Esto suena a típico tópico. Pero hay a que aplicarlo. Piensa en el trabajador medio en una oficina: se estima que es productivo de tres a seis horas al día, según varias fuentes. El resto del tiempo se va en reuniones, emails, cafés, interrupciones varias y otras distracciones improductivas.

Cuando tú eres la empresa, puedes optar por estar sentado todo el día frente al ordenador comiendo donuts y bebiendo café, y pasar el día navegando por Internet. Pero solo te pagan por hacer cosas, así que si haces las cosas de manera constante, eficiente y bien podrás sacar la empresa adelante y sobrevivir. El diario Marca o Facebook son mucho menos interesantes que cobrar facturas. Y para cobrar los clientes tienen que estar contentos. Darles resultados extraordinarios hace que estén muy contentos. A mayor felicidad de los clientes, mayores serán tus ingresos.

#6 Se constante con las cosas pequeñas

Muchas de las tareas no implican una facturación directa, pero si las dejas de lado pueden llevarte directamente al fracaso (ya no hablemos de los líos legales o tributarios). Contabilidad, tesorería, cobros, seguro de responsabilidad y demás son las típicas cosas que son fáciles de olvidar o posponer… ¡No lo hagas!

Hay otra serie de detalles que de repente son importantes. Tienes que tener un horario laboral estable y estándar, para poder recibir llamadas y contestar correos con inmediatez. Tienes que tener ropa de trabajo para todo tipo de contextos, como reuniones con clientes y pre-clientes.

El look informal y desenfadado que se lleva en las empresas de programación puede que no funcione siempre cuando tú eres el único que representa a la empresa. Las personas te van a juzgar por sus expectativas y prejuicios inherentes a su forma de ser y eso es algo que no puedes controlar. Lo que sí puedes hacer es ser consciente de ello y anticiparte. No se trata de siempre llevar traje, ni de siempre ir informal. Se trata de preparar cada encuentro con una ropa adecuada para cada contexto.

#7 Haz marketing todo el rato

Si solo pones el foco en el trabajo por el que recibes una facturación directa y dejas todo lo demás de lado, lo más probable es que te quedes sin negocio. Presta atención a nuevas oportunidades que puedan salir con tus clientes actuales, pide recomendaciones, haz prospecciones constantemente, e intenta mantener un flujo de trabajo constante y ocupado.

El Marketing y las ventas no son el demonio. Son muy necesarios. Incluso si lo único que tienes es tu CV subido a un portal de empleo o de freelance, eso también es Marketing y tú eres el producto. Incluso los mejores clientes pueden sufrir contratiempos y no puedes estar a merced de un solo cliente. Si un porcentaje muy importante de tus  ingresos vienen de una sola fuente, no tienes una empresa, tienes un empleo…

#8 Organízate

Ya que eres responsable de todo, te tienes que organizar. Busca un sistema y aplícalo de forma constante. El hábito es más importante que el sistema en sí. Todo lo que hagas tiene que estar dentro del sistema y no depender de tu memoria. Es muy fácil caer en la trampa de pensar que te vas a acordar de todo lo que tienes que hacer, y quizás puedas al principio, pero es un esfuerzo que te agota y te desgasta.

Una agenda, un gestor de proyectos, no es más que una herramienta. Lo realmente importante es que la apliques a tu trabajo de forma constante, y no solo a las tareas técnicas que tengas pendientes, si no a todas las áreas organizativas que conlleva tener una empresa. El sistema te tiene que permitir tener todo lo que tengas pendiente por hacer bajo control.

#9 Hacerse autónomo no es un ascenso

Hay una gran diferencia entre hacerse autónomo y recibir un ascenso para gestionar personas. Si te ascienden a un puesto de gestión, eres responsable principalmente del trabajo de otros, junto con un montón de tareas administrativas que no le gustan a casi nadie… Si trabajas por cuenta propia, asumes todo ese trabajo de gestión además de tener que seguir haciendo todo el trabajo técnico de programación, evidentemente.

Hay muchos buenos programadores que terminan siendo muy infelices cuando son ascendidos a puestos de gestión. Hay perfiles técnicos buenísimos que simplemente rehuyen de convertirse en gestores de personas y del trabajo de terceros. Si tú eres uno de esos, no pasa nada, pero tenlo en cuenta y planifícate. Puedes empezar por reservar un día de la semana para todas las tareas de administrativas y, en cuanto puedas, emplear a un ayudante o apoyarte en una asesoría o una gestora para las cosas más críticas como toda la gestión tributaria.

Como programador freelance, eres tanto gestor como programador, y tienes que hacer ambas bien para tener éxito.

#10 No te pongas palos en la ruedas

No te conviertas en un obstáculo para el crecimiento de tu propia empresa. Llegará un momento en el que alcanzarás el límite de cuánto trabajo puedes hacer sin que afecte al negocio en general, tu salud, tu vida personal, familia, amistades, etc… y, sobretodo, sin quemarte.

Puedes subir precios, pero solo hasta un punto. Lo importante en estos casos es darse cuenta a tiempo y aprender a delegar. Todos conocemos casos de autónomos que mueren de éxito porque llega un punto en el que no pueden estar a todo, llega un cuello de botella que ahoga al negocio, y todo porque no saben delegar.

Si notas que las cosas salen con retraso y los clientes están esperando por ti, es una señal de alerta. Es mejor aprender a delegar más pronto que tarde.

#11 Aprende cuando contraer o expandir el negocio

Cuando llegas a tu límite puedes optar por contraer el negocio o expandirlo. Para hacer menos cosas, puedes optar por deshacerte de los clientes que no te interesan subiendo tarifas y optimizando el tiempo. Para expandirte, puedes contratar o subcontratar ayuda, delegando tareas o eliminándolas, y diversificar la oferta de servicios.

Hay varias formas de reducir el trabajo que tienes que hacer cada semana a la mínima expresión, obteniendo el mismo nivel de ingresos. Algunas de estas tácticas puede que funcionen en el caso concreto de desarrolladores de software autónomos, tales como la subcontratación de todo el trabajo que no tenga que ver con tu propuesta de valor (ya hemos mencionado arriba: asesorías, gestorías, etc…).

Lo realmente importante aquí es no seguir a pie juntillas los consejos de nadie, si no ir viendo lo que hacen otros y dar con una estrategia que funcione para ti.

#12 Piensa en producto

Los productos tienen una ventaja muy grande frente a servicios: los productos son escalables. Solo puedes vender una hora de tu tiempo a la vez, es finito y se acaba, pero un producto lo puedes vender mil y una veces, incluso mientras duermes o no estas trabajando.

Evidentemente hacer un producto es un quebradero de cabeza y hay que esforzarse. Tienes que diseñarlo, desarrollarlo y, lo más importante y difícil, venderlo.

Todo este proceso es costoso. Pero una vez que tienes tu producto a la venta y las cosas empiezan a ir más o menos bien, “solo” implicará de tu tiempo los mantenimientos. Piensa en crear software que demande un nicho concreto, y vende tus servicios en forma de mantenimiento. Si puedes incluso convertir algunos de tus servicios en productos, ¡hazlo!, es mucho mejor a la larga (un plugin, integraciones, etc…).

#13 Marca y red de contactos

Las personas tienen que saber quién eres, qué vendes y por qué. Incluso antes de tener el producto, es muy importante que trabajes la marca entre tu red de contactos. Llámale comunicación, marketing, branding o “dar la paliza”: tienes que difundir una imagen y un mensaje de manera constante sobre el tipo de producto/servicio y la calidad que ofreces.

Además de montar una web, y un blog, y un canal de YouTube y todas esas cosas que hace todo el mundo, lo mejor que puedes hacer es salir de la oficina y elegir un nicho geográfico que puedas abarcar (no importa si al principio es muy pequeño) y difundir tu mensaje hasta que todo el mundo en ese pequeño círculo te conozca. Empieza por las asociaciones locales, grupos profesionales de tu zona, pequeños eventos de software y trabaja esa red hasta que te conozcan todos.

Intenta dentro de ese segmento geográfico reducido diferentes enfoques, sé creativo, usa la imaginación, usa canales menos saturados como el correo físico con clientes potenciales importantes, y haz seguimiento. Procura por todos los medios saber por donde te llegan los clientes potenciales. Y hazles seguimiento, no les pierdas el rastro.

#14 Hazte prescindible

Si tienes miras a crecer como empresa y empresario, y no quieres ser una autónomo toda la vida, debes trabajar desde el primer día con el objetivo de hacerte prescindible. Tienes que coger el hábito de trabajar para hacerte prescindible desde el primer día. Si no concibes tu empresa con ese fin, luego cuando quieras serlo quizás ya es muy tarde.

No pierdas cada oportunidad de conocer a personas que en un momento dado pueden trabajar contigo. Lo ideal es trabajar con personas que compartan tu filosofía del trabajo, y la búsqueda tiene que ser constante. En un proceso de selección quizás no des con esas personas, es una misión constante.

Si recurres a procesos de selección, lo mejor es hacer pruebas antes de apostar por la formación. Uno después de varias semanas trabajando con una persona ya se hace una idea de si la cosa puede funcionar. Si la cosa funciona, bien. Si no, lo mejor es ser honestos y no cargar con más trabas de lo que exige el ser autónomo. No tiene sentido formar a alguien que no comparte tus valores.

Hasta aquí 14 de los 30 consejos para tener éxito como desarrollador autónomo. La semana que viene publicaremos la segunda entrega para ser programador independiente con ciertas garantías de triunfar.

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