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Mi historia con Visual Basic

Visual Basic

Hace unas semanas me encontré un hilo sobre las reflexiones de un programador que toda su vida había programado en Visual Basic y que ahora está en .Net. Me pareció muy interesante por los paralelismos que encuentro con las historias que nos cuentan nuestros clientes que hace 20 años empezaron a programar en lo que hoy ha evolucionado a Velneo. Su historia es la siguiente:

Los clichés y la programación

“Hasta que no asomas un poco la cabeza en el mundo de la programación te das cuenta de que cautiva a muchísimas personas creativas e inteligentes, pero también a tantas otras que son víctimas de las modas y del pensamiento único que se comportan dentro de unos parámetros de opinión de masas muy definidos. Como la vida misma. Hay mucho de todo. Y los desarrolladores de software no somos ni especiales ni peores ni mejores. Nuestro sector produce y consume muchísima publicidad. Crear un gran software siempre conlleva hacer grandes renuncias. Y al programar estamos constantemente buscando el equilibrio. Sin embargo, culturalmente, solemos descomponer y simplificar las cosas en siempre y nunca, lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor. Nos encantan los conceptos tipo buenas prácticas. Adoramos los acrónimos que los resumen: DRY, SOLID, YAGNI. Y enseguida los esgrimimos para ganar una discusión. Tiramos más de clichés que de argumentos de fondo, por lo general.

No creo que esto que estoy diciendo sea exclusivo de programadores de software. Lo que sí creo es que tan pocas profesiones en la historia le han dado tanta visibilidad al fenómeno. El oficio de programador ha ido en ascenso a medida que la información empezaba a estar disponible de forma rápida online. Ambas tienen una dependencia mutua. Las modas o las tendencias en el mundo de la medicina, por ejemplo, probablemente estén encerradas en las páginas de jornales y prensa especializada, pero en el mundo de la programación todo está muy expuesto.

Con esto no quiero decir que esto no sea un gran activo. Si tuviera que hacer una conjetura, diría que las grandes creencias generalizadas en el mundo de la programación nos hacen tomar decisiones en el día a día. Cuando no tienes tiempo para pararte a analizar algo, tenemos unos mandamientos que nos sirven de guía, y que nos ayudan acercarnos a la regla sagrada del 80/20 cuando el camino se bifurca.

Eso sí, jamás he entendido el beneficio de esta guerra universal en torno a la programación: qué es un buen lenguaje de programación versus un mal lenguaje. Siempre dentro del mundo de la programación ha habido términos derogatorios para atacar a determinadas tecnologías. Hay grupos que van a muerte contra un lenguaje tachándolo de incondicionalmente malo de forma simplista. Y se hace mucho.

Tendemos a coger unos pocos puntos débiles en una tecnología concreta y generalizar para hacer de toda ella algo terrible y abominable. En este sentido, Visual Basic es una víctima desafortunada. Pero no es la única. Perl recibe mucha caña. Ya he perdido la cuenta del número de veces que he escuchado a alguien decir que xxxx.js es objetivamente mejor que PHP en los últimos años. Esto es desafortunado y no tiene una justificación racional. Todas las tecnologías con las que me he detenido a aprender me han enseñado cosas nuevas. También tengo que admitir que no siempre han sido algo divertido de aprender, pero sí he aprendido cosas como programador de todas y cada una de ellas.”

Mi historia con Visual Basic

“Aunque a día de hoy no creo que sea ya capaz de escribir ni una línea, creo que no me hubiese metido profesionalmente en el mundo de la programación si no hubiera descubierto Visual Basic. Me puse con esto de la programación programando en C++. Me pillé un libro, Teach Yourself C++ in 21 Days, que trajo incluido con el toolchain de Borland. Convencí a mis padres de que me lo comprasen en una librería no sé ni cómo… Sabía escribir programas de consola sencillos en DOS que hacían varias cosas. Me pasé algún tiempo haciendo cosas en modo real a pesar de no saber qué era aquello del modo real. Cuando finalmente entendí el concepto, DOS ya había quedado muy atrás en el olvido. No tenía ni idea de cómo interactuar con APIs de alto nivel y hacer programas para Windows. Me hacia feliz picar algo de código, tener un ejecutable, ponerlo a andar y mandarle hacer cosas. Pero eran cosas pequeñas, un juego. No era muy divertido en realidad y casi lo termino aborreciendo.

Y un buen día me hice con una copia de Visual Basic. Creo que la primera versión que probé era la 3. Aquello de arrastar y soltar pantallas juntas y luego añadirles código me enganchó. Creo que si alguien intentara explicarme de palabra el concepto de programación dirigida por eventos hubiese ignorado el tema. Pero no necesitaba ninguna explicación. Hacía click sobre el botón que acaba de colocar y añadía código. Y había librerías con muchísima documentación para hacer muchas de las otras cosas que otros software hacían. Se podían lanzar diálogos de ficheros. Podía leer y escribir cosas a disco. Podía hacer que dos aplicaciones se comunicaran entre sí.  Sentía que mi productividad era imparable.

En el momento en que conseguí una copia de Visual Basic 6 ya estaba en Secundaria. Muchas de las lagunas en mi modelo mental sobre cómo funcionaban los ordenadores había sido cubiertas y entendidas. En mi entorno había personas con más experiencia programando cosas bastante chulas que tenían como foco a los desarrolladores de Visual Basic. Me pasé muchísimo tiempo jugando con una versión de prueba de Truevision3D y un puñado de herramientas gratuitas de gran valor. Solía imprimir código de ejemplo y llevarlo al colegio para analizarlo y entender el propósito de cada línea de código para poder programar más rápido cuando llegara a casa por la tarde. Me gustaba crear pequeños juegos en modo demo.

No estaba activamente intentando aprender cosas. Era un chaval. Por naturaleza era vago. Pero me estaba divirtiendo. Y Visual Basic me permitía pasármelo bien de forma rápida y fácil. Pronto, a medida que los proyectos se volvían cada vez más grandes, me sorprendí a mi mismo porque tomaba notas de mi progreso. Me fijaba pequeños objetivos para aquellas cosas que quería tener acabadas a la vez que asistía al colegio y trabaja a tiempo parcial en dos trabajos distintos. Nunca cumplía esos objetivos y lo intentaba de nuevo con objetivos más realistas. Nunca había escuchado hablar sobre el concepto de proceso de desarrollo de software. La verdad es que si Visual Basic no me hubiese permitido evolucionar de forma tan rápida y sencilla probablemente hubiese invertido todo ese tiempo en alguno de mis otros hobbies. Simplemente VB me enganchó al mundo de la programación.

Intento estar al día en los últimos lenguajes de programación y herramientas. Pero si hoy en día viniese un pre-adolescente y me preguntase “-¡Hola! ¿Qué recomiendas para toquetear para meterme en el mundo de la programación?-“, no tengo ni idea de lo que le diría… Ojalá pudiese decirle Visual Basic. La impermeabilidad del ecosistema era increíble. El lenguaje era lo suficientemente complejo para hacer cosas ambiciosas, pero gran parte de esa complejidad estaba escondida en la propia plataforma, y así las cosas realmente complejas se hacían simple. No quiero meterme con otras tecnologías pero los lenguajes de desarrollo rápido de moda hoy en día están concebidas de tal forma que, o una de dos cosas: mi cerebro se está haciendo mayor o no son capaces de captar aquella simplicidad tan potente que el desarrollo en Visual Basic tenía en su cúspide.

Así que yo personalmente me auto-identifico con orgullo como programador de Visual Basic. He de admitir que ya estoy muy oxidado. Pero mucho de lo que he aprendido mediante Visual Basic aún determina mi forma de tomar decisiones cuando programo hoy en día. Independientemente del lenguaje o de la plataforma, Visual Basic me ha hecho mejor programador.”

Que se rían de ti

“En toda esta historia hay un apartado que me resulta contradictorio. Recuerdo la primera vez que se metieron conmigo por programar en Visual Basic. Aún estaba en secundaria, metido en un chat de un juego online… No sabía lo suficiente para darme cuenta de que se estaban metiendo conmigo por Visual Basic, pero sí sabía que se estaban riendo de mi. Hoy ya no me afectaría, soy un tipo más arrogante. Tengo más perspectiva. Pero en aquel momento me molestó. Tanto que sentí que no sabía lo suficiente, como si estuviese por detrás. Así que fui y cogí de nuevo aquel libro de C++ que me habían comprado mis padres. Pero eso ya forma parte de otra historia.”

Y así termina su historia con Visual Basic. Seguro que algunos se sienten identificados con la historia y con Velneo.

Velneo es el entorno ágil para el desarrollo
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